Hasbro publicó hace unas semanas sus resultados del tercer trimestre de 2025 y el mensaje central es claro: Wizards of the Coast & Digital Gaming siguen jalando la carroza. La compañía reportó un crecimiento de ingresos del 8% interanual y elevó su guía anual; dentro de eso, el segmento de Wizards creció 42%, con Magic: The Gathering disparándose 55% y el negocio de juegos digitales y sus licencias subiendo 21%. El margen operativo de Wizards rondó el 44% en el trimestre (muy por encima del de Productos de Consumo), reforzando la idea de que el futuro de Hasbro definitivamente descansa más en los juegos de mesa y cartas que en los juguetes tradicionales.
Para Dungeons & Dragons, estas cifras no son un “parte de victorias” directo —el comunicado enfatiza más a Magic que a D&D—, pero marcan el terreno: cuando Wizards crece, D&D se beneficia de la inversión en desarrollo, marketing y, sobre todo, en lo digital. Hasbro también presume de disciplina de costos y de una guía de margen operativo ajustado 22-23% para todo 2025, lo cual apunta a más foco en líneas de alto margen como D&D Beyond, core books y licencias.
Pero, ¿qué significa esto para D&D en Latinoamérica? Pues… principalmente, cuatro cosas.
1) Más empuje a lo digital (y a la regionalización que sí existe)
La narrativa del trimestre es que lo digital y las licencias empujan el crecimiento. Para D&D en Latinoamérica eso se traduce en que el ecosistema digital (D&D Beyond, eventos en línea, campañas con canje digital desde cajas físicas) seguirá recibiendo recursos. A diferencia de años anteriores, Wizards ha aclarado públicamente qué idiomas apoya; el español se mantiene entre los idiomas con soporte, mientras que el portugués quedó fuera del plan oficial desde 2024. En la práctica: comunidades hispanohablantes cuentan con una base más estable; Brasil, en cambio, seguirá muy dependiente de importación, comunidad y terceros.
2) El retail especializado y el juego organizado son palancas de crecimiento local
El crecimiento de Wizards penaliza cada vez menos el “gran retail” genérico, pero sigue premiando al retail especializado con juego organizado y calendario estable. En nuestra región, la Wizards Play Network (WPN) en español y la red de distribución y soporte regional (como Devir Americas) son cruciales para que nuevas mesas nazcan en tiendas, universidades y centros culturales. Si la tesis de Hasbro es “alta rentabilidad vía comunidades fieles”, entonces hay incentivo real para que WPN y distribuidores sigan ampliando cobertura y material promocional en la región.
3) Precio, inventarios y aranceles son el freno real
No todo es felicidad épica. Hasbro reconoce impactos por aranceles y ajustes de pedidos minoristas; el negocio de Productos de Consumo cayó 7% en el trimestre, y la compañía admite tensiones por tarifas e inventarios. En Latinoamérica, eso se traduce en precios menos predecibles y fechas de llegada irregulares para productos físicos de D&D (starter sets, ediciones especiales conmemorativas y tirajes con portadas alternativas). El plan de la empresa pasa por diversificar fabricación y “diseñar con precio en mente”, pero ese viraje no tendrá resultados inmediatos. Para comunidades y tiendas latinas, planificar stock para temporadas de campaña y eventos seguirá siendo un arte marcial.
4) El foco corporativo en IPs parece implicar más videojuegos y crossovers para D&D
El comunicado refuerza que la licencia digital es clave. Por su lado, Magic capitaliza “Universes Beyond” y móviles; para D&D, el camino obvio son videojuegos y experiencias transmedia (licencias con estudios, integraciones con VTT, bundles que unan libro físico + canje digital + contenido vivo en Beyond). No hay cifras específicas de D&D este trimestre, pero la filosofía “IP-first, digital-friendly” que elevó la guía anual favorece a la marca de rol en la medida en que convierta su enganche narrativo en ingresos recurrentes.
De toda la información que tenemos (que tampoco es que sea mucha: después de todo es solo un reporte financiero trimestral), se puede entrever una lectura táctica para jugadores y DMs, tiendas y editoriales indie:
Jugadores y DMs pueden esperar continuidad de soporte digital en español y una cadencia constante de contenidos “core” y aventuras, con picos de visibilidad alrededor de hitos globales (aniversarios, grandes lanzamientos). La disponibilidad física seguirá variando por país; conviene combinar compra local con D&D Beyond para reducir fricción de acceso y precio. Dicho esto, hemos de recalcar que el SRD 5.1 en español aun no ha llegado oficialmente a Creative Commons.
Las tiendas deberían intentar hacer crecer su apuesta por comunidad a través del calendario de juego organizado (aunque D&D no tiene la misma estructura que Magic, las tiendas WPN pueden alinear ligas, one-shots y presentaciones de inicio) y packs “libro + canje digital” cuando estén disponibles. Trabajar con sus distribuidores regionales para anticipar oleadas y evitar sobreexponerse a variantes premium caras cuando el tipo de cambio esté en contra dependerá mucho de pruebas de Carisma con ellos que de realidad ingeniería de negocios y planeamiento.
Finalmente, creadores y editoriales indie reciben el mensaje corporativo que premia alto margen en productos digitales: PDFs en español, listos para uso en VTT, ayudas de juego y campañas episódicas son más resistentes a aranceles y quiebres logísticos. Si apuntas a Brasil, contempla desde el inicio una estrategia bilingüe español-portugués por la ausencia de plan oficial en portugués y el peso de la comunidad fantrad.
En conclusión: un buen trimestre para Wizards es terreno fértil para D&D… si LATAM sabe jugar sus cartas. Este tercer trimestre del 2025 confirma que para Hasbro, Wizards increíblemente relevante: más ingresos, márgenes altos y una guía anual al alza. Para nosotros —comunidades, tiendas y creadores en Latinoamérica— el camino práctico es abrazar lo digital en español, fortalecer el tejido local de juego organizado y profesionalizar la logística (preventas escalonadas, calendarios públicos, packs de bienvenida). Si D&D consigue capitalizar este ciclo con experiencias digitales regionalizadas y eventos sociales que no dependan tanto del barco y la aduana, la marca puede crecer aquí de forma más estable que nunca.
