Ya lo dijimos tres veces, y lo volveremos a decir a lo largo de año: ya sabemos que Ravnica es sin duda el escenario de campaña más cosmopolita en 5e. Su ambiente urbano posibilita dinámicas densas y multiculturales de las que carecen entornos más medievales, cargándolo de dramas que se asemejan en parte a nuestro día a día, con la diferencia de que la ecumenópolis de Ravnica no tiene un gobierno central. Todo entorno urbano necesita una teoría de la conspiración y este rol recae sobre la esquiva Casa Dimir, cuya existencia estaba oculta en el Pacto de Gremios original.
En este artículo intentaremos ahondar en los objetivos de cada uno de los dos colores que componen este gremio, por lo que quizás una breve introducción sobre los cinco colores de Magic sea recomendable: Cada uno de los cinco colores en Magic representa un conjunto de creencias y principios, dando identidad tanto a personajes como organizaciones. La filosofía de cada color explica cómo ve el mundo, qué objetivos espera alcanzar y qué recursos y tácticas tiene a su disposición. Los conceptos básicos relacionados con cada color son:
- Blanco: Paz, ley, estructura, desinterés, igualdad
- Azul: Conocimiento, engaño, precaución, deliberación, perfección
- Negro: Poder, interés propio, muerte, sacrificio, desinhibición
- Rojo: Libertad, emoción, acción, impulso, destrucción
- Verde: Naturaleza, vida silvestre, conexión, espiritualidad, tradición
Ahora sí, bienvenidos de vuelta a la Semana Dimir en Codex Anathema.

Lo que los une y lo que los divide
La clave para los colores aliados reside en examinar su enemigo común. Para el azul/negro, ese enemigo sería el verde. El verde desea preservar el orden natural. Mientras todos los demás colores intentan cambiar el mundo, el verde lucha con ahínco por mantener el statu quo. El verde desea que las cosas progresen como si no existiera. Además, el verde es el color más abierto y honesto. No necesita guardar secretos. El verde lleva su agenda a la vista de todos. Y en parte por todo ello, el azul/negro es todo lo contrario: quiere subvertir el statu quo. El egoísmo del negro, combinado con el deseo del azul de adaptar el mundo que lo rodea, crea un gremio empeñado en moldear el mundo para sus propios fines. El azul/negro entiende que el conocimiento de otras personas sobre lo que tramas es solo negativo y por eso es reservado y secreto.
El azul busca la omnisciencia. El negro busca la omnipotencia. Azul quiere saberlo todo, mientras que negro quiere poder hacerlo todo. Azul/Negro considera que estas dos necesidades se superponen. El conocimiento es poder. Por lo tanto, la información es una herramienta excelente para obligar a otros a obedecer tus órdenes. Y lo más importante, azul y negro comprenden el poder que se deriva de que tu oponente tenga información sobre ti. Por ello, mantiene el perfil más bajo de todas las diez combinaciones de dos colores, viendo gran valor en ocultar sus amenazas hasta el último momento: no quiere que tu oponente sepa que ha perdido hasta que sea demasiado tarde para que pueda hacer algo al respecto.
Con parejas aliadas, la clave está en observar el conflicto entre los otros dos aliados de cada color. El otro aliado del azul es el blanco, mientras que el del negro es el rojo. El conflicto entre estos dos colores es caos versus orden. El rojo quiere hacer las cosas como le parece, sin planificación previa ni consistencia general. El blanco, por otro lado, anhela la estructura. Este conflicto se desarrolla en cómo ambos colores deciden lograr su objetivo. El azul busca ser muy estructurado en su conquista del mundo. El negro, en cambio, se centra mucho más en los resultados. Esta diferencia en la ejecución es la que causa más problemas al gremio. El lado azul no soporta que el lado negro no piense más en sus acciones. El lado negro siente que el lado azul pierde el tiempo analizando demasiado. La otra gran diferencia entre los dos colores son sus motivos. El azul crea un mundo mejor porque cree que es su deber mejorarlo: se adhiere a la escuela de pensamiento de la tabula rasa, que afirma que todo comienza como una pizarra en blanco con el potencial de convertirse en cualquier cosa, mientras que el negro lo hace por sí mismo: quiere construir un mundo mejor para sí mismo y para ello cambia las cosas porque le conviene. Si combinamos estos dos motivos, tenemos un gremio con cierta discrepancia en su decisión de cambiar el mundo.

Lo que quieren y lo que detestan
Para comprender el objetivo del gremio, debemos observar la superposición de los objetivos de ambos colores. El azul se mueve por su búsqueda de conocimiento. Quiere comprenderlo todo. ¿Por qué? Porque cree que todo se puede mejorar. Con el conocimiento llega la respuesta no solo a cómo transformarlo, sino también a en qué transformarlo. El negro, en cambio, se mueve por el egoísmo. El negro quiere cambiar el mundo para mejorar su vida al máximo. Como tal, el negro busca el poder porque la seguridad máxima reside en poder hacer lo que se quiera, cuando se quiera. Entonces, ¿qué sucede cuando se mezcla el deseo de cambiar el mundo con el de controlarlo? Se obtiene Azul/Negro, la tribu cuyo objetivo principal es subvertir el mundo a su propio beneficio con el mayor sigilo posible, por supuest). ¿Su objetivo final? Conocimiento ilimitado y poder absoluto. Eso es todo.
¿Cómo lo consigue? Ante todo, siendo muy reservado para no encontrar resistencia. Así que ataca a sus enemigos lenta y sutilmente, y en el peor momento para que el oponente responda. En segundo lugar, no se limita a tonterías como la ética o las emociones: está dispuesto a hacer lo necesario para cumplir su tarea, lo que incluye eliminar cualquier obstáculo (vivo o no) en su camino. En tercer lugar, es inteligente y elige sus batallas con mucho cuidado. Cuando se combinan todos los elementos, se obtiene un gremio altamente peligroso. Es cruel pero sutil. Despiadado pero cuidadoso. Brutal pero reservado.
Para determinar lo que lo impulsa negativamente, la forma más fácil es observar lo que hace el enemigo común: el verde. El verde es abierto y generoso. Es descerebrado en sus motivaciones. Piensa en los demás. Se esfuerza por mantener el status quo. Pero lo peor de todo es que no tiene ninguno de los rasgos que el azul/negro necesita para controlarse. No se deja llevar por necesidades egoístas ni por información secreta. No se deja sobornar, ya que su único deseo es que nada suceda. Es la encarnación de algo que al azul/negro le resulta difícil controlar porque odia ver el mundo como otros quieren que sea. Es esta amenaza de estar a merced del deseo ajeno lo que impulsa al azul/negro a hacer lo que hace. Esto significa que tiene que socavar constantemente los planes de los demás. Sutilmente, por supuesto. Tiene que ser el titiritero que constantemente maneja los hilos de quienes lo rodean.

Lo que los fortalece y lo que los debilita
La mayor fortaleza de Azul/Negro es su sigilo. Nadie lo ve venir. Si hubiera un gremio al que menos querrías molestar, ese sería éste, porque definitivamente contraatacarán, pero no de una manera que puedas anticipar.
Su mayor debilidad es su total falta de confianza, incluso entre ellos mismos. Su necesidad de secretismo significa que su mano izquierda casi nunca sabe lo que hace la derecha. Ni siquiera sabe si hay una mano derecha. El mayor obstáculo de esta combinación suele ser ella misma, porque su secretismo le impide darse cuenta de que el enemigo es en realidad la otra parte del gremio.
Y así llegamos al final de la filosofía detrás de la Casa Dimir y sus colores, el azul y el negro. Con todo esto, esperamos que haya quedado claro por qué este gremio representa todo lo que es secreto en la ciudad de Ravnica.
Próximamente: el Infiltrador, una subclase para pícaros.
